sábado, 28 de diciembre de 2013

Un chal



Ya hace bastantes días que terminé este chal, pero por unas cosas u otras -sobre todo, por temor a que me llevara el viento del temporal que tenemos encima- no pude hacer las fotos. Aquí os las dejo:


Es muy calentito, y con el pincho para chales, super cómodo de llevar. El pincho lo podéis encontrar en Puntos e Puntadas, está hecho por Montse, tecela en ravelry, que además de ser una artista de la lana lo es también de la madera. En este caso, de nogal y pulida a mano ¡por sólo 10 euros!


El patrón, descargable gratuitamente en Ravelry, es el Swallowtail Shawl, de la diseñadora Evelyn A. Clark. Está pensado para ser tejido con lana muy fina, tipo lace (agujas de 3 mm aprox), pero yo he hecho mi versión en una mucho más gruesa, Cascade Yarns 220 heathers, con lo que ha resultado un chal mucho más grande y abrigoso.


Ahora me debato entre quedármelo (mi tesoooooro) o regalárselo a mi suegra o a mi madre. Tengo un angelito en un hombro y un demonio en el otro. ¿Vosotras qué decís?

domingo, 22 de diciembre de 2013

Chaqueta para Alicia

¿Recordáis el post en el que os enseñaba el alijo lanero llegado de Argentina? ¡¡¡Pues ya he tejido la primera de las lanas!!! Como la cantidad no era mucha no he podido hacerme nada para mí, así que en esta ocasión le tocó a Alicia, una chaqueta con la que está así de contenta:


La lana es muy agradable de calcetar, y super rápida ya que la trabajé con agujas de 9 mm. El cuerpo lo tenía hecho en dos tardes, pero luego me lié bastante con la construcción del cuello, la decisión de qué lana usar para él, la compra de los botones, etc..


 Para apurar la lana al máximo improvisé una construcción top-down (tejida de arriba a abajo) con manga raglan. Una vez hecho el canesú, dejé el cuerpo en espera para tejer las mangas y así darle después al cuerpo el largo que me permitiera la lana sobrante. Decidí hacer el cuello y los puños a contraste por la escasez de lana y porque al ser algo "picajosa" tenía miedo de que la chaqueta acabara aparcada en el armario.



 Para los remates decidí usar unas madejas de Debbie Bliss Baby Cashmerino que guardaba en el armario. Todavía no sé si estoy muy contenta con la decisión, tuve que gastar mucha lana ya que es mucho más fina que la principal. Cuatro hebras nada menos, lo cual me hizo gastar cuatro ovillos. Y aunque es una lana suavísima que hace que la chaqueta sea muy agradable de llevar, no es precisamente barata...
 

La chaqueta es super bonita y abriga un montón -lo cual con el invierno que estamos teniendo se agradece y mucho. Alicia está encantada con ella, no tanto con la sesión de fotos al atardecer con el sol de frente. Para sacar las fotos que véis arriba descarté MUCHAS como estas otras:
















sábado, 16 de noviembre de 2013

Por qué tejer muestras

 Muy relacionado con el anterior post sobre el bloqueo, llega a sus pantallas: LA MUESTRA. Uno de los grandes debates del mundo tejeril, que se divide en muestreadoras/es e intrépidas/os. Yo me sitúo en mitad del camino, para prendas que suponen mucho trabajo o lanas cuyo comportamiento no conozco, suelo hacer muestra. Para otras como bufandas, chales, etc, me suelo lanzar a la aventura. Y las aventuras a veces salen bien y otras suponen cagarla, por mucha experiencia que una tenga.

Hacer una muestra con el punto con el que vamos a tejer nos puede ahorrar sorpresas y trabajo. Es la única manera de saber realmente cuánto medirá nuestra prenda:


Estas dos muestras eran EXACTAMENTE IGUALES. 14 puntos x 14 vueltas, agujas del 4, elástico 1/1, tejidas por las mismas manos en la misma mañana. Pero la de arriba fue lavada a mano en agua jabonosa. Quizá viendo la foto la diferencia parezca mínima pero hagamos números:

De ancho, sin lavar mide 7 cm. Lavada, 9. Supongamos que en vez de 14 puntos hubiera montado 180 para hacerme un jersey. Cuando lavase mi jersey por primera vez pasaría de medir 90 cm de contorno (regla de tres simple: Si 14 puntos miden 7 cm, 180 medirán X) a 115 cm (si 7 cm se han convertido en 9, 90 cm que medía mi jersey antes de lavarlo pasarán a ser X). Eso son ¡¡25 cm de diferencia en el contorno de cintura de un jersey!! Lo cual viene a significar que se convierta en un trapo, tener que deshacerlo o regalárselo a alguien más voluminoso. Una pérdida de tiempo que podemos evitar haciendo una muestra que nos lleve 15 o 20 minutos.

En el alto, la diferencia sería menos dramática pero también existiría: Medida pre-lavado: 6,5 cm. Medida post-lavado: 7 cm. Supongamos que yo he hecho mi jersey con un alto de 45 cm para que me quede por donde a mí me gusta. Después del primer lavado, esos 45 cm se convertirían en 48,43 cm.

Solución: Hacer una pequeña muestra, lavarla y dejarla secar, y  tejer la prenda en cuestión en función de esas medidas. En mi caso, si quería que mi jersey midiera 90 cm de contorno, tendría que haber montado 140 puntos (Si 14 puntos midieron después de lavar 9 cm, si quiero 90 cm he de montar X puntos). 40 puntos menos de los que había montado inicialmente, lo que supone mucho menos trabajo y sobre todo, que ese trabajo no va a resultar inútil.

Como ya confesé, yo a veces no lo hago. En este caso, la lana es especialmente "estirona" y el punto elástico también se presta a crecer más que otros. Yo nunca había tejido con ella pero le ví pinta de no estirar mucho así que tan contenta le hice un gorro a mi hija y...

CONSEJOS VENDO, PARA MÍ NO TENGO :-P

sábado, 9 de noviembre de 2013

Magia potagia

Muchas veces me preguntan qué es eso de "bloquear" las prendas (es una mala traducción del inglés, de ahí las comillas) y por qué lo hago. Sobre todo cuando alguien entra en casa y ve un chal/jersey/lo que sea crucificado en un colchón o en una esterilla de hacer aerobic.

Como una imagen vale mil palabras, aquí va la explicación:

Bloquear es convertir esto:


 (ignorad mis pies y el estado de mi parquet)



En esto:

(Ignorad el desorden de la habitación/trastero de mi hijo)







En este caso es un chal, una de las prendas en las que el efecto es más espectacular. Creo que por muchos que teja en mi vida, nunca me abandonará el temor de ver el proyecto en las agujas y pensar "esto es enano" "es un trapo inmundo""no se ve el calado"... 20 minutos de remojo en agua fría con champú, escurrirlo con cuidado con una toalla y clavarlo cuidadosamente con alfileres para que seque con la forma deseada.

¡No me digáis que no es magia! 



miércoles, 6 de noviembre de 2013

Morticia is gettin' married!

Llevo todo el mes de octubre absorbida por un proyecto tejeril realmente importante. Todo empezó cuando una de mis diseñadoras de chales favorita, la británica Boo-knits! propuso un MKAL (Mistery Knit Along, que básicamente significa que una serie de locas tejan el mismo proyecto a la vez y A CIEGAS, sin conocerlo previamente). Nunca había participado en uno y en no pocas ocasiones despotriqué contra mi querida Ixchel por meterse en berenjenales de ese estilo pero Boo! merecía mi confianza.

Pero hete aquí que comento con mi hermana lo que voy a hacer, empezamos a hablar y...!decidimos que será su chal de novia! Imaginaos, el KAL terminaba el 31 de octubre y su boda era el 2 de noviembre. Para que veáis que las hay más locas que yo ^.^

Bueno, pues de manera milagrosa, el chal resultó estar hecho para el traje de novia de mi hermana:


Como todos los diseños de Boo! es mucho más fácil de tejer de lo que parece a simple vista. La lana con la que lo hice fue una agradable sorpresa, tiene una caída de fábula y ni un solo nudo o irregularidad en 1000 m de madeja. Y a un precio muy asequible.






Patrón: Morticia by Boo-knits (disponible en Ravelry)
Lana: Fiberspates Scrumptious lace, 55% merino 45% seda.
Más datos y algunas modificaciones que hice sobre el diseño, en mi página de Ravelry


viernes, 16 de agosto de 2013

Incursión en la costura


A principios de verano fui a una clase de costura a El Rincón de Trelly. Hice un monográfico para aprender a hacer esos vestidos fruncidos en el pecho con gomas. En una tarde (y con muuucha ayuda de la profe) hice uno para mí y otro para mi retoña. Y hoy decidí probar lo aprendido por mí misma haciendo un vestidito de bebé para un regalo que tenía pendiente. Este es el resultado: 


Tiene un montón de fallos técnicos muy gordos, y casi acaba con mis nervios -odio coser- pero, en una vista general sin fijarse mucho, da el pego :-)
Cómo no, tenía que llevar su chaqueta a juego. Un modelo sencillísimo en punto bobo con manga raglán tres cuartos y botones de nácar, tejido con las madejas de Louisa Harding Fleuris de las que os hablé en otra ocasión.


Y aquí podéis ver el regalo, ya listo para entregar:


En el caso del vestido, no los hago por encargo, primero porque no da los estándares de calidad de la casa (cómo m'ha quedao eso!) y segundo porque con la de horas que me ha llevado hacerlo, saldría por unos cuatro mil euros :-P

¡Disfrutad mucho de lo que queda de agosto!

martes, 16 de julio de 2013

Alijo argentino

Todo empezó como una broma entre una amiga argentina y yo. A mí me gustan mucho los esmaltes, a mí las lanas, qué suerte que allí tenéis la marca tal, pues anda que vosotros que tenéis lana a unos precios increíbles...
Y terminó conmigo facturando una caja con ¡23! colores de uñas diferentes, y el cartero trayéndome esto:




 No me voy a poner a describirlas porque las fotos hablan por sí solas y lo que quiero ahora es ponerme a manosearlas. ¡Imaginaos cómo tienen que ser para que apetezca siquiera mirar para ellas con los 30º que están cayendo!
También venían unos dulces, mis hijos ya se abalanzaron sobre ellos y los he tenido que frenar para que dejaran algo para su abuela, criada en Argentina y que siempre suspira por alfajores "de verdad"
Un millón de gracias Jose, son preciosísimas y por aquí -Acrylic Kingdom- no se puede encontrar nada parecido. Pero lo importante no es que sean unas lanas maravillosas, me hace una ilusión super especial que me las hayas enviado tú, a ver si algún día podemos pasear juntas por ese mercado <3

(PD, aunque no tiene nada que ver con el mundo lanero, os recomiendo muy mucho una visita al blog sobre crianza de mi amiga Jose, super recomendable)